Amaia Romero escoge un camino distinto a Alfred o Aitana


Llegó el día tan esperado y Amaia Romero no lanzó un ‘single’ sino una canción de minuto y medio, ‘Un nuevo lugar’. Un tema intimista, frágil como un susurro y un golpe de efecto. La exconcursante de ‘Operación  Triunfo‘ se desliga por completo de lo que cabría esperar de un concursante de este ‘talent show’ y  nos deja con la incógnita de cómo será su primer disco, producido por Raúl ‘Refree‘, quien anteriormente ha firmado discos de Christina Rosenvinge, Silvia Pérez Cruz o Kiko Veneno.

Este lanzamiento me ha dejado muy desconcertado, porque es solo un ‘teaser’, que, además, según ella misma ha declarado a JNSP, no es indicativo de lo que nos vamos a encontrar en el disco. Así que no tengo más elementos de juicio que la espera y la confianza de que, haga lo que haga, su impronta estará muy presente. Y cuando salga, hablaremos, pero de momento tenemos poco a lo que agarrarnos. Así que los agoreros y los ‘haters’ se pueden ir comiendo las uñas o pintándoselas, lo que más les apetezca, porque les va a tocar esperar sentados.

Se toma su tiempo

Ya escribí aquí hace unas semanas que la estrategia que está siguiendo Amaia Romero es arriesgada, pero al mismo tiempo acertada, porque con 19 años es el momento de jugársela. Lo que tienes que perder es muy poco, porque cuentas a favor con el tiempo: es mucho más lo que tienes por delante que lo que llevas consumido. Y la cantante de Pamplona no está cocinando su trabajo al ritmo de los concursantes de ‘MasterChef’ sino con la perseverancia de un gran chef, que busca la mejor materia prima, la elabora y finalmente la emplata con mucho mimo.

Amaia no está siguiendo la senda de Aitana Ocaña, que ha sacado ya  un EP, ‘Trailer’, con el que arrasa, porque le quemaba en las manos y no podía esperar a tener el resto de canciones listas para lanzar un álbum completo. Su ‘timing’ es muy distinto, se está labrando una carrera de ‘influencer’y debe subirse a esta ola antes de que se difumine en la orilla del olvido.  O dicho sin tanta cursilería: que quiere rentabilizar la popularidad sobrevenida por ‘OT’, el interés que suscita en las marcas y el fenómeno fans. Hace bien.  Más adelante ya se verá…

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El camino de Alfred García

Alfred García, el ex de Amaia, también se tomó su tiempo para lanzar su nuevo disco, ‘1016’, pero lo ha tenido listo para la campaña navideña, la época del año en la que más discos se venden.  Un trabajo también muy personal, porque es el autor de las canciones y lo ha producido, pero dentro de lo que cabía esperar de él. Transita por caminos ya conocidos y no se ha vuelto loco buscando la cuadratura del círculo, pero hay que valorar su tesón, su esfuerzo y la fe en sí mismo.  Que haya seguido su intuición y se haya guiado por sus propias directrices ya dice mucho de él.

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El caso de Amaia Romero, que, recordemos solo tiene 19 años, es mucho más ‘marciano’, porque no parece seguir ninguna hoja de ruta y ella misma rezuma muchas dudas en la entrevista que antes mencionaba. Lejos de ser esto algo negativo, le ayudará a encontrar las repuestas. Artistas con mucha más experiencia que ella sacan discos precocinados y han ido dando tumbos sin encontrar su estilo. Es posible que su disco no sea un súper-ventas ni vaya a llenar estadios, pero que sus fans no pierdan de vista que no es eso lo que ella está buscando.

En busca de su camino

Los parámetros para medir el éxito no son solo numéricos, también cualitativos. La satisfacción por el trabajo bien hecho, por dedicarte a lo que te gusta y como te gusta, son posiblemente mucho más importantes que las estadísticas de cuántas semanas llevas en las listas de ventas o los discos de oro. Por poner algún ejemplo, George Michael se pasó media carrera representando un papel en el que no se sentía nada cómodo y, aunque la libertad le salió muy cara, murió con la satisfacción de haber sido al final quien quería ser no un producto de marketing. Prince también se escapó de las multinacionales y, aunque acabó siendo muy minoritario, no se convirtió en una parodia de sí mismo ni en un monigote en un mercado musical que estaba evolucionando en sentido contrario a los pasos que él deseaba dar.

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Seguro que a Amaia  Romero no le está dando tantas vueltas a lo suyo  y no esté en su casa como quien prepara una partida de ajedrez. Lo más probable es que lo que tenga en mente sea dar lo mejor de sí misma y todo el ruido que hay alrededor ni siquiera le molesta. Aunque confiesa que husmea en Twitter para ver lo que se dice de ella, no parece muy preocupada por lo que decimos o escribimos. Porque lo que piensen los demás está de más. Ya lo cantaban los de la ‘mariconez’.