Ana Guerra: lo que los concursantes de OT 2018 deberían aprender de ella


Hay cosas que te enganchan porque te encantan, otras porque las detestas y, en algunos casos, te llegan a gustar las que incluso te aburren. Esto es lo que me ha ocurrido este año con ‘Operación Triunfo‘. Me he tragado galas enteras hablándole a la tele hasta que me quedaba dormido a la espera de una sorpresa agradable que no acababa de llegar.

Suele ocurrir que los programas mejoren con el rodaje, porque se van puliendo errores, elaborando la narrativa y solucionando los problemas técnicos. En esta ocasión no ha sido así y, ya rozando la gran final, la gala del pasado miércoles la salvaron Laura Pausini, que es siempre una explosión de vitalidad, y Ana Guerra, que presentaba su nuevo sencillo, ‘Bajito’ y subió la temperatura de los espectadores. Y seguramente la de Miguel Ángel Muñoz, que, según dijo en Twitter, se quedó sin palabras.

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Cupido 💘 #Bajito #eleganza #conunasonrisa

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La suya es una relación no confirmada ni desmentida, como siempre ha hecho M.A.M., que ha mantenido su vida privada al margen de los medios y ha sabido esquivar las preguntas indiscretas con una sonrisa y educación. Así que si son novios o no, solo ellos lo saben. Habrá que buscar la elocuencia en los hechos, no en sus palabras.

Eurovisión

Ana Guerra debería haber ido a Eurovisión el año pasado con Aitana Ocaña y ‘Lo malo’. No porque Alfred García y Amaia Romero no sean buenos artistas ni porque no defendieran su tema con profesionalidad sino porque su apuesta era mucho más ganadora. De hecho, ‘Tu canción’ ha sido un éxito modesto mientras que el hit de Aitana War sigue sonando en todas las cenas de empresa y despedidas de soltera. Como ‘Sarandonga’ es el plato fuerte de muchas verbenas o ‘Despacito’ ha sobrevivido al último verano. La clave del éxito se mide en estos momentos cotidianos, que son más recurrentes y duraderos que las reproducciones en las plataformas de ‘streaming’ o Youtube.

La cantante canaria tiene la sensualidad de la mejor Jennifer Lopez, presencia escénica y aplomo, cualidades que no puedo atribuir a los participantes en la presente edición de ‘Operación Triunfo’, que siguen paseándose como desmadejados por el escenario, salvo Famous y Natalia, mis apuestas ganadoras. Cualquiera diría que ya se les murió la pasión y les ha quedado solo la costumbre

Una audiencia discreta

La clara demostración de que la audiencia no acaba de enganchar es que en la penúltima gala no se ha superado el 15% de share, una cifra aceptable como para considerar que el programa es un éxito, pero no para calificarlo de fenómeno, que es lo que ocurrió el año pasado.

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El programa de TVE corre el riesgo si no hace un casting mejor el año que viene de desvanecerse y acabar en el sarcófago del olvido como ya ocurrió tras su paso por Tele 5. Hasta que lo resucitaron y ahora empieza a desinflarse. La vida es cíclica.