Jorge Javier Vázquez: lo fácil que es criticarle


No sigo los programas que presenta Jorge Javier Vázquez. Ni los de Emma García, Toñi Moreno, Susanna Griso o Ana Rosa Quintana. Pero los veo. Siempre hay un momento del día en el que estás con el mando a distancia y, por algún motivo, te quedas unos minutos en esa cadena. Y luego te vas, sin darte cuenta, aunque te quedas con la idea de que estás al tanto de lo que hacen.

Es lo que se dio en llamar ‘zapping’,  un término que algunos que se sienten culpables por consumir cierto tipo de televisión utilizan de comodín para justificar en una conversación que van a contar tal o cual anécdota de Belén Esteban, Mila Ximénez o Eduardo Inda.

Como María Teresa Campos

Jorge Javier presenta programas en los que se expone mucho, porque somete su vida al escrutinio público. Forma parte de ese tipo de presentadores como María Teresa Campos que no tienen reparos en compartir con la audiencia puntos de vista personales y arriesgados, anécdotas comprometidas o situaciones vitales que otros mantendrían ocultas y, por eso, logran que el público se sienta identificados con ellos.

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Q alegría tenerte con nosotras !! 💗💗

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A veces esta manera de ser y estar también deriva en que los que no comparten tus puntos de vista o no se identifican con tu manera de vivir se transformen en ‘haters’ y utilicen, por ejemplo, las redes para descalificarlos. No estoy muy al tanto de lo que ha ocurrido estos días en ‘GH Vip’, pero sé que a Jorge Javier le han dado estopa en Twitter. No lo puedo precisar más porque cuando olfateo un linchamiento o un insulto, aunque sea virtual, salgo huyendo. Quizás porque en mi infancia fui víctima del ‘bullying’ y la violencia,  del tipo que sea, me paraliza.

Un rifirrafe en Twitter

Atacar a Jorge Javier Vázquez es fácil, como a cualquiera que de la cara en los medios de comunicación. Anoche, sin ir más lejos, me vi metido en una trifulca en las redes sociales con un individuo que descalificaba a Lolita Flores, porque no entendía cómo podía estar en tres cadenas a la vez (emitían su película ‘Rencor’, la entrevistaban en el programa de Bertín Osborne, y de jurado en ‘Tu cara me suena’) y preguntaba sin otro ánimo que descalificar y soltar bilis que a qué se dedicaba la artista, que cuáles eran sus méritos.

[LEE MÁS: Lolita Flores, el triunfo de la verdad, su verdad]

De Jorge Javier he leído cosas tremendas, pero no solo en las redes, también en medios digitales que son capaces de retorcer la verdad con una amoralidad vergonzante solo para conseguir un ‘click’. Por supuesto que a él le debe de dar un poco igual. Igual que no te ofenden los comentarios de un vecino o un compañero de trabajo criticón, pero me da mucha lástima ver cómo se perpetúan valores equivocados, se da voz a lo más bajo del ser humano y se establecen dinámicas más propias de una reyerta en el patio de una cárcel que de individuos civilizados.

El talento

A Jorge le conocí hace muchos años y nuestros caminos no se han vuelto a cruzar, pero es una persona culta, preparada, luchadora y con talento. Mucho más de lo que pueden decir de sí mismos muchos de sus detractores o el individuo que anoche arremetía contra Lolita Flores en Twitter con el pobre argumento de que estaba donde estaba por ser hija de… La envidia qué mala es, ¿no?

Y un pequeño consejo: si algo no te gusta, cambia de canal, de emisora. Y si no tienes vida, cómprate una vida. Otro día, si eso, escribiré sobre Isabel Pantoja.