Reconciliarse con la vida (y con uno mismo)

Ya he dejado de llorar por la muerte de mi perro. He levantado las persianas de Cantora. El luto se ha terminado. Porque ‘The Show Must Go On’. No me gusta la tristeza. Y una mente sana siempre tiene que tender a la alegría. O como mucho a una melancolía como una mariposa dando vueltas en el estómago, que te hace cosquillas, pero no te hiere. En realidad todo esto es más una declaración de intenciones que una realidad. Lo mismo acabo estas líneas y me da un berrinche, pero esperemos que no.

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Estoy en La Palma para asistir a Isla Bonita Love Festival, que es un evento LGTBI que culminará con un macroconcierto con Mónica Naranjo, Pablo López y Fangoria, entre otros, que se celebrará este sábado con el rumor del Atlántico apagado por el furor de las estrellas y la entrega de las miles de personas que desembarcarán en la isla en las próximas horas ávidos de ver, tal vez por primera vez, a sus ídolos en carne y hueso.

Escribo tumbado en mi historiada cama del hotel Hacienda de Abajo, en Tazacorte, y desde la ventana vislumbro entre visillos la espesa vegetación repleta de especies no autóctonas que se han ido aclimatando hasta convertirlo en un jardín de las delicias más suntuoso aún que hace dos años cuando vine a pasar unas vacaciones y casi me da un ‘pampurrio’ haciendo trekking. Pero esa es otra historia y los que me conocen saben que soy tan patoso que no quiero autoflagelarme.

La vida son aquellas pequeñas cosas de Serrat a las que no siempre presto atención, pero a las que acabo volviendo cuando viene una curva muy cerrada y peligrosa que hay que saber gestionar. Las emociones son la mayor bendición, pero también el reto más exigente porque tienen que irse adaptando a una realidad caprichosa y arbitraria, que lo mismo le da por otorgarte privilegios que por mandarte las diez plagas de Egipto.

Anoche cené unas arepas con una compañía inmejorable y estuvimos hablando de lo que ‘interesa Campos’, que no son los pactos del PSOE para intentar superar la investidura o los tejemanejes del CNI, ya que exceden mi capacidad de acción y hacen que germine en mí la semilla del diablo. En nuestra velada estuvimos departiendo sobre los ‘Chaneles’ que tiene María José Cantudo en su vestidor, sobre si Lady Gaga ha sido disruptiva para la música o no, de si Madonna está haciendo el ridículo con ‘Madame X’ o por el contrario es un manifiesto que canta (regular). Ya digo, cuestiones que hacen que las horas se te escapen entre los dedos y te hacen creer que un mundo mejor es posible y más sostenible anímicamente.

Dentro de un rato bajaré a desayunar bajo un sol que todavía no es abrasador y con decenas de lagartijas bajo mis pies que se escabullen entre las piedras cuando oyen el sonido de las chanclas, convertidas en el metrónomo de una mañana en la que no osaría decir una palabra más alta que la otra para no interrumpir el silencio de los demás huéspedes. Porque el silencio es como respirar. Solo lo echas de menos cuando no está.

Hoy siento que vuelvo a estar reconciliado conmigo mismo y también con la vida, porque no puedes nadar contracorriente ni enfrentarte a lo que no admite réplica. Así que lo mejor es «dejarse llevar, que el cuerpo no tiene la culpa de ná», como canta Martirio.

Amaia Romero, sí

Portada El relámpago Amaia Montero

La vida no admite guiones. Ni fórmulas. Sí así fuera, todos nos bañaríamos en una infinity-pool de champán, nos traerían a casa la ropa de todas las tiendas de la Rue Saint Honoré de París y no nos acordaríamos de todo el santoral de la A a la Z cada mañana cuando suena el despertador. Sobre todo si tenemos esa suerte de que contamos con un motivo para despertarnos cada mañana y disponemos de medios para llenar nuestras neveras y llevar una vida si no de primerísimo mundo, de algo que se le parezca.

Por eso siempre he defendido la actitud de Amaia Romero de no plegarse a lo que otros esperaban de ella. Porque si hubiera hecho eso, ya habría publicado un disco hace unos meses, posiblemente con algún productor de moda, que dentro de un tiempo estaría arrumbado en el rincón de las canciones inservibles. Sin embargo, ella ha ido a su rollo, al tran-tran, y no se ha puesto a contar billetes de quinientos euros imaginarios antes de irse a dormir.

Se cometen tantos errores por aplicar fórmulas de éxito, por meterse en negocios que sobre el papel no entrañan ningún riesgo o simplemente por dejarnos guiar por lo que otros creen que puede ser bueno para nosotros, que me atrevo a afirmar que el cementerio está lleno de fracasados que se creyeron que un día iban a triunfar. Porque alguien se lo hizo creer o porque apostó a caballo ganador. Y a veces hay que hacerlo a perdedor, porque los milagros existen.

No pondré ejemplos de concursantes que pasaron por el mismo formato que a ella le convirtió en estrella. Tampoco de eurivisivos y wannabes que defendieron canciones de usar a tirar con la convicción del que cree tejer filigranas en los pentagramas y estaban cantando literalmente mierdas. Todos sabemos de quiénes hablamos y a poco que nos paremos a pensar caeremos en la cuenta que algunos llegaron, pero que otros solo asomaron la patita y después cayeron en el abismo del olvido y la indiferencia.

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Tras escuchar ‘El relámpago’ de Amaia Romero solo diré lo que ya manifesté en Twitter hace unos días, suena a ella. Mucho más de lo que se puede decir de otros artistas que llevan años siendo fotocopias desvaídas de otros ídolos que también han caído por querer ser a su vez sucedáneos de otras estrellas emergentes.

Y qué mejor que acabar con la más emblemática frase de la Agrado de ‘Todo sobre mi madre’: «Una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma». Pero se puede. Aquí tenemos un ejemplo. Enhorabuena.

Madonna somos todos (o lo seremos algún día)

Madonna Medellín Maluma

Ni me ha gustado ‘Medellín’ ni su videoclip. Madonna está en horas bajas a nivel artístico. O al menos esa es la conclusión que saco del primer sencillo de su disco, ‘Madame X’ que publicará en junio. Mis expectativas, visto lo visto, son muy bajas, por lo que no me decepcionaré. Sea como sea.

Al margen de mis gustos personales o de que una canción pueda ser fallida, como me parece este caso, no pudo negarle a Madonna el mérito de la osadía. La capacidad de que opinar que lo piensen los demás está de más. Que ella no se baja mentalmente de sus tacones y que la transgresión máxima, como ha declarado en alguna ocasión, es que sigue estando aquí. Como Isabel Pantoja, solo que en su caso no le hace falta tirarse de un helicóptero para seguir siendo relevante.

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Los de mi generación y las posteriores nos levantamos una mañana pensando cuándo poner una lavadora o en aquel vino que no nos deberíamos haber tomado antes de dormir porque lo hemos metabolizado mal. Fue ese el momento en que dejamos de ser jóvenes y dimos paso a lo que se dio en llamar la mediana edad o la tercera. Aunque nuestra mente siga lozana y pizpireta como cuando aún no habíamos acumulado suficientes decepciones amorosas o meteduras de pata. Todos somos o seremos Madonna. Personas que queremos ganarle la batalla al tiempo y permanecer.

Legendaria y disruptiva

Solo por los esfuerzos que la intérprete de ‘La isla bonita’ hace por aguantar el tirón, merece un homenaje en la Gran Vía de cualquier ciudad o en la aldea más remota del planeta, porque no se ha adocenado ni se ha instalado en la mediocridad del millonario que se solaza en su ‘infinity pool’ a esperar la muerte, pero sin darse cuenta.

Madonna es mucho más joven que otras que llevan años imitándola como si fueran genuinas. Porque antes de que Dios creara el mundo, ella ya debía tres recibos de la luz. Lo ha hecho todo, así que las que vienen detrás son esclavas de un legado tan superlativo y disruptivo que jamás serán ni la sombra de una artista que hizo de sus carencias virtud y de su libertad bandera.

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Mis últimas palabras son para aquellos que consideran que debería jubilarse. Para los que creen que envejecer es un demérito. Y para los que son incapaces de trascender lo que puede ser más o menos grotesco y leer entre líneas lo que es un manifiesto vital. Y solo por chuparle un dedo del pie a Maluma le ha merecido la pena este fracaso comercial y creativo. Cuántos y cuántas matarían por mucho menos.

Céline Dion cumple 51 y sigue siendo una leyenda

Foto Céline Dion

Anoche cenaba con unos amigos y entre los miles de lugares comunes que tocamos fue el de la pervivencia de los fenómenos que nacen en las redes sociales o incluso en los cauces convencionales. ¿A cuántos artistas recordamos después de su primer disco? ¿Cuántas películas somos capaces de recordar después de haberlas visto?

Yo he llegado a un punto en que me acuerdo más de las novelas de Truman Capote o Jane Austen hace veinte años que de los miles de artículos que devoro en inglés, los perfiles de Instagram que visito o las canciones que escucho en la plataforma de ‘streaming’ a la que estoy suscrito.

Lo efímero de la fama

De igual manera que se podía dominar todas las ramas del saber en el Renacimiento, porque el mundo era más pequeño que en este nuevo milenio, ahora cuesta estar al día de lo que se publica y la fama es mucho más efímera que los 15 minutos que democráticamente Andy Warhol le hubiera dado a cada persona. Por eso, hoy que cumple años Céline Dion quiero ponerla como ejemplo de alguien que ha sobrevivido al paso del tiempo y a la promiscuidad del público, que eleva sus ídolos a pedestales para poder defenestrarlos desde lo más alto.

Céline llega a esta edad llena de proyectos y en un momento de popularidad sensacional, sobre todo después de haberse convertido de manera involuntaria en una versión moderna del patito feo. Icono de moda, más por esnobismo de los editores de publicaciones que por una elegancia que no tiene, la cantante canadiense ha basado su éxito en estar al margen de las modas y las tendencias, efímeras como las hojas de los árboles en otoño.

Ganadora de Eurovisión

Desde que la descubrí en Eurovisión en los años 80 he seguido a Céline Dion como el que es forofo de un equipo de fútbol. Más por un sentimiento que por la calidad de su repertorio, en el que solo los títulos en francés y alguno en inglés sobreviven a una criba del buen gusto.

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No sabría explicar por qué soy fan de la intérprete de ‘My Heart Will Go On’ y no tengo demasiados argumentos para defender mi pasión por ella. Quizás debería bastar con decir que me gusta y no darle más vueltas. En cualquier caso, aprovecho estas líneas que nunca leerá para desearle un feliz cumpleaños y pedirle que saque de una vez ese disco que lleva ya preparando desde hace varios años.

Como a Amaia Romero, tampoco me gusta la canción de Eurovisión

Foto Amaia Romero

Tenemos la piel tan fina que no nos podemos pronunciar sobre casi nada. Decir lo que piensas suele suponer que tus interlocutores se enfaden o que te ataquen por ejercer una virtud tan en desuso, la sinceridad.

Como si de una religión verdadera se tratara, tienes que abrazar un pensamiento único para que no te tachen de insolidario o retuerzan tus palabras hasta el punto de dotarles del significado opuesto al que era tu intención. Y guardar silencio tampoco me parece una opción, porque faltaría más que no pudiéramos ejercer nuestra libertad de expresión, siempre que el límite esté en no ofender a los destinatarios de nuestras palabras.

La libertad de Amaia Romero

Hace unos días, Amaia Romero aconsejó a Miki que fuera a Eurovisón tranquilo, ya que tendrá muchas otras oportunidades en su carrera para desempeñarse como artista. Hubo quien lo interpretó como un menosprecio a un certamen en el que lo dio todo, pero en el que no estuvo todo lo arropada por TVE como hubiera sido necesario. Gente, por otra parte, que se frota las manos ante los conflictos y que posiblemente viven instalados en un nido de avispas. Porque tampoco alcanzo a entender qué ganan con la crispación y la ira.

Amaia también dijo que ‘La venda’ no es una canción que le apasione, posiblemente porque está muy lejos de lo que ella es como artista y también de la música que consume, pero no por ello faltó al respeto ni a su intérprete ni a Adriá Salas, su compositor, e incluso le deseó suerte. Unas palabras que yo suscribo, aunque yo iría aún más allá, porque también tengo derecho a expresar mi opinión.

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La cara y la cruz

No me gusta nada ‘La venda’, pero eso no significa ni que sea una mala opción ni que siente cátedra con lo que digo. De igual manera que me ha parecido decepcionante el último disco de Estrella Morente o me ha chiflado lo nuevo de Dido, que ha resucitado artísticamente con su nuevo trabajo, ‘Still On My Mind’.

[LEE MÁS: Estrella Morente, ‘Copla’: el abismo entra la realidad y el deseo]

Si no somos capaces de respetar las opiniones ajenas en cuestiones tan banales como estas, dudo mucho que estemos preparados para generar consensos en las materias importantes ni que sepamos abrir puertas y cerrar heridas con las personas que nos rodean. Ni que decir tiene que no albergo ninguna esperanza en que en las redes sociales no se falte al respeto, se insulte y se agreda con impunidad, como han hecho en numerosas ocasiones con Cepeda, por poner un ejemplo que todos podamos visualizar.

Amaia Romero y el mal Periodismo

Amaia Romero estudio grabación

A mediados de los 90, cuando empecé a ejercer el Periodismo internet no era una herramienta a mi alcance. Cada artículo que escribía obedecía a una serie de prácticas que parecen haberse perdido en una época en la que hay muchos más medios a nuestra disposición y en la que llegar hasta el epicentro de la realidad es mucho más sencillo.

Como sabe la gente que me lee de manera habitual, soy muy fan de Amaia Romero, más que por su música, de la que hasta el momento tenemos pocas muestras más allá de sus capacidades artísticas y unas cuantas canciones propias, por su actitud vital.

Noticias dañinas

No me puede gustar más que no escuche los cantos de sirena ni se pliegue a lo que otros esperan de ella. Algo que denota una gran autoestima, fuerza y seguridad en sí misma. Todo un ejemplo de empoderamiento en un mundo en el que quien más quien menos sucumbe a un cheque o a los símbolos externos de una fama que es muy promiscua. A las primeras de cambio te puede abandonar por un mejor postor.

Sin embargo, los encargados de narrar la realidad construyen relatos que en nada se corresponden con los hechos y que solo obedecen a la necesidad de conseguir un ‘clickbait’ que es pan para hoy y miseria para mañana. El mal Periodismo está matando a una profesión necesitada de noticias contrastadas, verificadas y honradas.

Ganadora de ‘Operación Triunfo’

Por eso, en nada contribuye publicar artículos afirmando que su fenómeno se desvanece o hacer juicios de valor como que podría sufrir la maldición del ganador de ‘Operación Triunfo’. Y utilizo su ejemplo, que es muy banal, en un mundo en el que ya no sabemos si lo que nos están contando es realidad o ficción, porque me parece muy didáctico para explicar el fenómeno que estamos viviendo en estos años.

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floreta meva!!🌷

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Mala práxis

En realidad que proliferen noticias de estas características sobre Amaia Romero es una anécdota en un océano de ‘fake news’ que nos está convirtiendo en personas desinformadas porque así lo han decidido otros con fines no precisamente altruistas. Creo que es vital recuperar la vieja práctica periodística de levantar los teléfonos para llamar a las discográficas, los mánagers o los promotores de los conciertos para cumplir con unos estándares mínimos de calidad y éticos. Porque sí no, compañeros, llegará un día que no tendremos donde escribir porque nadie nos va a creer.

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Por suerte para ella, la cantante no parece prestar atención a lo que se publica, porque lo que digan los demás está de más, pero hay otros muchos a los que se puede estar dañando con lo que se afirma sobre ellos. Quizás porque son más vanidosos, vulnerables o débiles.

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estoy grabandooo!!!

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Ser responsables para ejercer nuestra profesión es algo tan básico como respirar, pero parece que nos estamos olvidando de ello. Y quizás llegará un día en que no haya vuelta atrás. Restaurar nuestra credibilidad como gremio está en nuestra mano, pero teclear noticias falsas, calumniar o hacer juicios de valor perniciosos no va a contribuir a que así sea.

Estrella Morente, ‘Copla’: el abismo entre la realidad y el deseo

Foto portada disco Copla Estrella Morente

Decía el poeta Luis Cernida que entre la realidad y el deseo hay un abismo. Eso es algo que he podido constatar al escuchar ‘Copla’, el último disco de Estrella Morente: me hubiera gustado que me encantara, pero no fue así. Es precisamente cuando tienes grandes expectativas y nos las ves cumplidas cuando te llevas la mayor decepción. Por el contrario, cuando no esperas nada y consigues algo te quedas con la felicidad de un niño que ha recogido caramelos a puñados en la Cabalgata de los Reyes Magos, que, como todo el mundo sabe, son Chiquetete y dos amigos suyos disfrazados.

Homenaje a Quintero, León y Quiroga

‘Copla’ pretende sonar a antiguo y lo consigue, pero no en la dirección que se pretendía. Orquestado por las tradicionales bandas de música y con un aire retro más que buscado, cada uno de los temas que Quintero, León y Quiroga que recrea la hija de Enrique Morente transitan por los auriculares como productos en serie. Son tan homogéneas en su ejecución y en su producción que no acabas quedándote con ninguna.

Sé por declaraciones de la gran artista que huyó del dramatismo de una Marifé de Triana o de una Juana Reina (sin que ella las pusiera de ejemplo), pero quizás por eso, por su exceso de contención priva a las coplas de una de sus cualidades máximas, la capacidad de conmovernos. De clavarnos una daga en el pecho. O al menos a mí, que igual estoy en un modo emocional de temperaturas nórdicas. A su favor hay que decir que no ha caído en la trampa de aflamencarlas (una tendencia que me tiene frito) ni en la grandilocuencia de las orquestaciones ‘más grandes que la vida’ de Luis Cobos para Isabel Pantoja.

Otro de los problemas conceptuales del disco es la selección del repertorio, que le lleva a recrear temas ya sublimados por las artistas que las estrenaron y por otra legión de profesionales y aficionados que las han interpretado y en otras ocasiones perpretrado porque, aunque no se seas aficionado al género, están en la memoria colectiva.

Mil y un intérpretes

‘Yo soy esa’, ‘El día que nací yo’, ‘Miedo’, ‘Triniá… Quien más quien menos sería capaz de tararearlas, por lo que ‘Copla’ es jugar sobre seguro en términos comerciales, igual que han hecho otros flamencos como Miguel Poveda, pero hubiera sido un gran ejercicio recuperar otras piezas incluso de los mismos compositores que no alcanzaron el esplendor de las mencionadas. Aplicarles el criterio del investigador que trata de encontrar joyas que han pasado inadvertidas y necesitan un buen escaparate.

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Siendo gran admirador de Estrella Morente, estoy convencido que este disco ganará mucho en el vivo y en el directo, como decía la bruja Lola. Ella es una artista de muchos quilates que pisa fuerte con la seguridad que de su garganta salen filigranas sin aparente esfuerzo y que con sus manos y sus ojos es capaz de ser mil mujeres a la vez y no estar loca. Así que espero que ese abismo entre la realidad y el deseo desaparezca la próxima vez que me siente en un patio de butacas para disfrutar de su arte.

El absurdo de querer boicotear Eurovisión

Foto Madonna

Se aproxima el Festival de Eurovisión y me froto las manos ante la presencia de Madonna estrenando su nuevo disco. Mis expectativas no son muy altas, pero para mí ella es religión. Quizás este sea el único aliciente para mí este año, ya que nuestro representante, Miki, y su tema de verbena ‘La venda’ me da más pereza que las obras completas de Faulkner ordenadas en orden alfabético. Aún así, volverá a estar pegado frente al televisor, como cada año desde mi ya remota infancia.

Dana Internacional, un hito

Hay un gran movimiento desde hace meses que nace de la comunidad LGTBI para que se boicotee este certamen porque se celebra en Israel, pero parte de una contradicción primigenia: ¿por qué no querer que se tenga lugar allí, una vez que lo han ganado el año anterior, y se le permite participar? Nadie protestó, por cierto, cuando Dana International, se convirtió en la primera transexual en ganar este certamen representando a este país que tanto se demoniza. A veces con razón. A veces sin ella.

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Today in Tel Aviv, the Semi-Final Allocation Draw for the 2019 Eurovision Song Contest has taken place. Find out below which of the two Semi-Finals your country will perform and vote in. Tap the link on our profile to find out more about the latest participants! #DareToDream #Eurovision #ESC2019 BIG FIVE + HOST COUNTRY Spain, France and Israel will vote in the first Semi-Final. Germany, Italy and the United Kingdom will vote in the second Semi-Final. FIRST SEMI-FINAL FIRST HALF Slovenia Belarus Czech Republic Montenegro Cyprus Serbia Finland Poland Hungary FIRST SEMI-FINAL SECOND HALF Estonia Portugal San Marino Iceland Georgia Australia Belgium Ukraine Greece SECOND SEMI-FINAL FIRST HALF Switzerland Sweden Ireland Austria Moldova Latvia Romania Denmark Armenia SECOND SEMI-FINAL SECOND HALF Albania Azerbaijan F.Y.R. Macedonia Norway Russia The Netherlands Croatia Lithuania Malta

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Si miramos el listado de países que forman parte de este concurso de canciones, que no es otra cosa, hay muchos en los que se vulneran sistemáticamente los derechos humanos y con democracias de baja intensidad, por decirlo finamente. Por esta misma regla de tres, tendríamos que hacer una purga en las competiciones de cualquier tipo y solo permitir que participaran aquellos que cumplen ciertos estándares, ‘and frankly’, como diría Ana Botella, hasta Estados Unidos no pasaría esta criba.

Tel Aviv, La Meca gay

Por supuesto que no comparto las atrocidades que ha perpetrado el estado israelí con la connivencia o la pasividad de la comunidad internacional, pero igual que miles de homosexuales viajan todos los años a Tel Aviv a darse un homenaje, no veo por qué hay que emprenderla contra un certamen que disfrutan millones de personas cada año desde cualquier rincón del mundo. Por otra parte, los ciudadanos de a pie no tienen por qué pagar las consecuencias de las acciones de sus gobernantes.

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T O P …………..,

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Veamos Eurovisión en paz

Creo que hay maneras mucho más congruentes de protestar o de mostrar nuestra conciencia cívica que clamar contra acontecimientos como este y no hace falta irse a Israel para ponerlas en práctica. Si eligiéramos mejor nuestras causas y dosificáramos nuestras energías mejor nos iría. Comenzando por lo básico, yendo a votar.

Así que, por favor os lo pido, dejadnos ver Eurovisión en paz y no lo desnaturalicemos. Que es, insisto, un concurso musical, no una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.

Lo que le debo a Lola Flores

Lola Flores con sus hijos pequeños

No hay día que no encuentre ocasión para mencionar a Lola Flores por algo. En general repito alguna de sus frases como sentencias. O recreo alguna ocurrencia que se hizo viral antes de que existieran las redes sociales. Porque al igual que le ocurre a Madonna, que casi todo lo que hacen las cantantes ahora, ella ya lo había ideado décadas antes y sin adulterar por lo políticamente correcto, la Faraona fue pionera en tantas materias que es complicado que el molde se vuelva a romper.

Le debo muchas cosas a Lola, la más importante que ha hecho que mi vida sea más feliz. Y es algo que no puedo decir de mucha gente con la que he compartido miles de vivencias. Por desgracia, a la intérprete de ‘La Zarzamora’ solo la vi una vez y fue metida en su ataúd, envuelta en una mantilla blanca y descansando después de una titánica lucha contra la enfermedad que hasta a ella, que era invencible, se la llevó por delante.

Adiós a La Faraona

En aquel entonces estaba estudiando Periodismo y vivía en un Colegio Mayor, en el que se cenaba sobre las ocho, así que mi amigo Claudio y yo, tras engullir un filete empanado como perros ansiosos, enfilamos para el ahora teatro Fernán Gomez. Una cola inmensa daba la vuelta al edificio y tuvimos que esperar unas dos horas para ver durante unos segundos a una artista a la que seguimos venerando con igual intensidad. O más. Con ella moría una parte de mi infancia, en la que el torbellino de colores y las rancheras de Rocío Dúrcal ya me marcaban un camino, que ha tenido sus rosas con sus pertinentes espinas. Así que tenía que estar en ese adiós, que era mi última oportunidad de encontrarnos cara a cara.

En el caso de la que fue ‘más bonita que ninguna’ no pude hacer lo mismo, pero sigo guardando en mi corazón aquella tarde que pasamos charlando entre cervezas sobre sus obras y sus milagros (artísticos), que fueron muchos, en su chalet de Torrelodones. Pero esta es otra historia que otro día contaré, porque a Marieta también le debo un artículo en condiciones…

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Viva la Madre q me parió❤️❤️❤️❤️❤️❤️

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Los vídeos de Lola Flores

No soy dado a la nostalgia, un sentimiento que te desvía de lo que te queda por vivir, pero sí atesoro los recuerdos como esos antiguos álbumes de fotos en los que antes de la revolución digital tratábamos de mantener organizada nuestra biografía entre papeles de seda, que servían de pantalla para que el tiempo no erosionara tan deprisa esas instantáneas. De igual forma, no necesito recurrir a Youtube para recordar las actuaciones de Lola Flores en televisión, aunque sí lo suelo hacer porque verla es como un chute de endorfinas, te vienes arriba. Y cuando haces pop, ya no hay stop. Empiezas a ver vídeos y te pueden dar las cuatro de la mañana.

Ya no quedan casi artistas genuinos, que verbalicen evidencias como que el brillo de los ojos no se puede operar. Un fulgor que no se apaga, porque sus mariquitas, como se refirió a nosotros en una entrevista con Lauren Postigo, vamos a ella como las polillas a la luz. Aún así, sigo pensando que aún no se ha cumplido aquella delirante pero certera petición que hizo Rocío Jurado en una gala para honrar a la madre de Lolita, Rosario y Antonio Flores: «Yo no sé si esto servirá de algo, pero esto tiene que ser el comienzo de todo el homenaje que te tiene que dar España, porque España entera te debe la gloria del arte de España».

[LEE MÁS: Lolita Flores, el triunfo de la verdad, su verdad]

Memoria histórica y afectiva

La mejor manera de rendir pleitesía a los que ya no están es recordarlos, hablar de ellos, pensar que harían si estuvieran en tu lugar, si te pudieran aconsejar. Los seres queridos no se van hasta que nosotros deseamos que así sea. La memoria es uno de los grandes dones que nos han concedido la evolución y la genética. Gracias a ella, Lola Flores no ha muerto y es esta capacidad la que nos hace más humanos, menos raros. Si atesoramos lo bueno y desechamos lo malo, eso sí.

Ariana Grande, Pet Shop Boys y Bustamante, una combinación imposible

Foto disco Ariana Grande

No tengo demasiado tiempo para escuchar música como actividad única. Como dijo una vez Ana Obregón, mis días tendrían que tener más de 24 horas, porque quiero leer muchísimo, estar al tanto de todas las series, seguir las redes sociales, ir al cine… Y si no tienes una vida, te compras una, pero, de momento, el tiempo es lo único democrático. Se nos escapa entre los dedos igual a ricos que a pobres.

Suelo aprovechar para ponerme al tanto de los discos que se publican en los trayectos a pie entre un lugar y otro de Madrid. No me gusta el transporte público, así que me recorro la ciudad de punta a punta parapetado en mis auriculares con la banda sonora que elijo para cada momento. Esta mañana se me habían acumulado los deberes, pero empecé con el nuevo disco de Ariana Grande, ‘thank u, next’, que no me ha aportado nada con respecto al anterior, ‘Sweetener’. Quizás porque no ha pasado ni un año entre uno y otro y porque la artista me sigue sonando a ya oída.

El fracaso de Mariah Carey

Ariana Grande me cae muy simpática y no le niego el talento ni su gran rango vocal, pero lo que ella canta lo lleva haciendo más de 20 años Mariah Carey, cuyo último trabajo, que ha sido un ‘flop’ de los que hacen historia, pero tiene un sonido mucho más estilizado, una producción más cuidada, a mi entender, y un concepto más homogéneo detrás.

[LEE MÁS: Mariah Carey, una artista infravalorada por la imagen que da de sí misma]

Aún así, el disco de Ariana es Beethoven, Mozart, Maria Callas al lado de lo nuevo de David Bustamante, un hombre que afirma que «no soy machista, ni feminista, soy persona», un parecer que comparte con su expareja Paula Echevarría, quien incurrió hace unos meses en una confusión conceptual similar. Aunque no quería yo hablar del intelecto del exconcursante de ‘Operación Triunfo’, porque no es filósofo ni sociólogo ni lo pretende, sino de su música.

Dúo con Ana Guerra

‘Héroes en tiempos de guerra’ podría ser el titular de un serial de tarde de Antena 3, pero es una colección de canciones que parecen rescatadas del pasado, aunque están recién horneadas. Bustamante, que siempre ha sido encantador cuando le he tenido que entrevistar, regresa con arreglos que suenan a antiguo, en el peor sentido de la palabra, manierismos a la hora de cantar e incursiones en géneros como la bachata, al lado de Ana Guerra, que ya están demasiado traídos y llevados por artistas que ya los llevan en los gérmenes, como diría Carmen Sevilla. Si a sus fans les gusta, el propósito estará conseguido.

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my album ’thank u, next’ is out now 🖤

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Ni tan mal…

Tras mi jornada laboral, retomé el disco de Ariana Grande donde lo había dejado (no sin antes escuchar un nuevo E-P de Pet Shop Boys, que siguen sonando frescos como principiantes, por suerte para ellos). Y aunque sigo pensando que la cantante no me descubre nada nuevo, al final me ha gustado y todo. Le daré una segunda oportunidad. A Bustamante me temo que no.