Oui, c’est moi


Aprendí a hablar casi antes que a andar. Y a leer antes que escribir, porque era muy torpe con la caligrafía. Con cuatro años me sabía las rancheras de Rocío Dúrcal, me apasionaba Lola Flores y soñaba tener rizos rubios como los niños de Parchís.

 

Ya estaban en mí los mimbres que trazaron una personalidad destinada a comunicar. Hablo muchísimo, como mi madre y mi abuelo materno, pero gracias al Periodismo aprendí a escuchar, a encontrar el subtexto de las palabras, a enlazarlas para expresar ideas y a discernir entre la verdad, la mentira y los estados intermedios entre un extremo y el otro.

Mi trayectoria

Llevo más de 20 años comunicando de manera profesional. Me he ganado la vida, casi siempre, gracias al corazón (no la víscera sino el género periodístico) y me he puesto a ambos lados del mostrador de la información: la he generado y la he transmitido.

El reto digital no me pilló desprevenido y llevo casi una década trabajando en digital. He sido PR, crítico de cine, bloguero, he pasado por la radio, la tele y ahora coordino el fin de semana de Vanitatis, una publicación ‘lifestyle’ en la que también escribo sobre personajes que me fascinan, me gustan, me generan indiferencia o aborrezco. C’est la vie.