Paco León, la estrella que no parece serlo


Hay artistas que son flor de un día, pero que cuando están en su momento parece que no hay nada que se les resista. Que su trayectoria les llevará al infinito y más allá. Les ves una y otra vez en producciones de moda, la mayoría atildadas y esclavas de la estética de la época. Es más, son intercambiables de tal forma que cierras la revista y no recuerdas ya si has visto a uno o a otro. No se  hacen ‘Pasapalabras’ ni salen en ‘El secreto de Puente Viejo’, aunque Paquita Salas sí les hubiera llevado de cabeza al concurso de Christian Gálvez y a la serie de Antena 3,  pero están en todos los grandes proyectos. Y llega una mañana en la que te te levantas preguntándote qué habrá sido de ellos. Caes en la cuenta de que para ti han dejado de existir.

Han dejado de contratarles y el público, que suele serle fiel a pocos, les ha dado la espalda, porque han llegado otros que se ha puesto de moda, luego han caído en el olvido… y así, ad infinintum.

Una estrella distinta

Las productoras audiovisuales y la prensa lo mismo que construyen estrellas las dejan apagarse como sin darse cuenta. Sus teléfonos ya no suenan, ya no aparecen sus nombres en las reuniones de redacción para hacerles reportajes y sus agentes se las ven y se las desean para conseguir mantener viva la llama de su notoriedad.

Hay otros casos, como es el de Paco León, que son astros rutilantes, pero parece que no lo fueran. Están en todas partes, en todos los medios, pero no te dan la sensación de ser invasivos. Van haciendo y van quedándose. Y un día te paras a hacer inventario de sus logros y te percatas de que su trayectoria es más brillante que las de algunos de sus compañeros (actores o directores) que parecen llevar el esmoquin todo el día puesto como Arturo Fernández en sus altas comedias. O de estar subrayando pasajes de Marcel Proust durante los descansos de rodaje.

Nunca seguí demasiado ‘Homo Zapping’ ni ‘Aída’, los dos trabajos que le dieron una popularidad máxima. Aunque soy conscientes de sus tronchantes recreaciones de Raquel Revuelta o Anne Igartiburu. Claro que se quién era Luisma, pero son presencias difusas en mi educación televisiva, porque en aquellos años hacía algo tan raro como leer en lugar de encender la pequeña pantalla (que ahora ha pasado a ser gigantesca y apaisada).

[LEE MÁS: Penélope Cruz: la mejor bandera de España (y muchos no lo saben)]

En la actualidad estoy abierto a otros mundos y a otras maneras de consumir no solo los productos audiovisuales sino también la lectura y la literatura. Y gracias a la televisión en ‘streaming’ no me he perdido ‘La casa de las flores’, donde se mete en la piel de un hombre que se ha sometido a una reasignación de género. O ‘Arde Madrid’, de la que hablaré un par de párrafos más tarde.

Familia de artistas

También he ido al cine a ver sus películas como director, su progenitora y musa de las dos primeras, Carmina Barrios, es un descubrimiento que llegó y se quedó, y su hermana, María León, funciona tanto en dramático como en cómico, porque es de esas actrices orgánicas que son capaces con una sola mirada de transformarse en un ‘sex-symbol’ o una mujer apaleada de la posguerra en cuestión de segundos. Sin embargo, entre todos ellos sigo teniendo predilección por Paco. Como la madre que quiere a todos sus hijos por igual, pero tiene debilidad por uno de ellos.

View this post on Instagram

Y Madrid era una fiesta… siempre lo fue. El jueves revivimos ese espíritu de las noches del @floridaretirooficial como en la que Lola perdió el pendiente, o la primera vez que @miguelbose actuó delante de su padre… por ejemplo. Gracias a todos los artistas que se enrolaron en el barco: @aleacostafuel @nitafuelfandango @enriquitoflamenco @ninodeelche @quentingasyloszingaros @bandolero.repercusion @soyyomelody @javierlozamusic @naikeponce @pabloperezperez @victoriniestaiglesias @meyalean @carlossosadrum @anilfernandez_oficial @belenlopezactriz @inmakum @dellafuente @_moneo_ @vinilavonbismark @pepa.charro @lincortess @chelo_pantoja @tomasitooficial_ @elyiyo @carmenlinaresoficial @raishacosima @cataleyacosima @candelacapitan @matiaszanotti @cuentosrosales @otovans @miguelitori2 @mariola_fuentes … etc GRACIAS A @mahou_es Y @movistarplus @pancreative @equiposopa Y gracias a todos los invitados que vinieron y se entregaron. A los que no, mil disculpas porque no era fácil la convocatoria y mucha gente se nos escapó…. pa la próxima. ARDE MADRID

A post shared by @ pacoleon on

Sin hacer ruido ni con grandes campañas de marketing detrás se ha convertido en un director de cine solvente, con mirada propia y en progresión constante. Nadie le puede quitar el meritazo de estar detrás de una de las mejores series del año, ‘Arde Madrid’ (de la que también es creadora su mujer Anna R. Costa), que ha rodado en un sofisticado blanco y negro para contarnos a una Ava Gardner que conocíamos de oídas, de leyendas urbanas, pero no en esa dimensión humana que él ha sabido plasmar.

Dos actores en estado de gracia

Paco León se reserva el papel de un buscavidas que me hace visualizarle como un Marcelo Mastroainni español, mientras que la no siempre suficientemente ponderada Inma Cuesta se convierte en una espía de andar por casa que sin una buena dirección detrás podría haber caído en los clichés de Gracita Morales. A quien, desde aquí, aprovecho para rendir homenaje. A ella y a todos esos actores de carácter que llenaron mis días de infancia con unas películas que gracias a ‘Cine de barrio’ pude revisitar en décadas pasadas. ¡Gracias, José Manuel Parada!

[LEE MÁS: José Manuel Parada ha hecho tanto por el cine español como Buñuel (o casi)]

En mi vida profesional me he cruzado varias veces con Paco, pero nunca he intercambiado con él más de dos frases en algunas entregas de premios, pero si me dijeran a quién me encantaría entrevistar tengo claro que a él, un hombre valiente, sensible, talentoso, que mantiene una privacidad férrea aunque ha contado cosas más íntimas que otros muchos de su generación y ha hecho muchas menos concesiones, que a veces pasan más inadvertidas o se es condescendiente con ellas.