Ariana Grande, Pet Shop Boys y Bustamante, una combinación imposible

Foto disco Ariana Grande

No tengo demasiado tiempo para escuchar música como actividad única. Como dijo una vez Ana Obregón, mis días tendrían que tener más de 24 horas, porque quiero leer muchísimo, estar al tanto de todas las series, seguir las redes sociales, ir al cine… Y si no tienes una vida, te compras una, pero, de momento, el tiempo es lo único democrático. Se nos escapa entre los dedos igual a ricos que a pobres.

Suelo aprovechar para ponerme al tanto de los discos que se publican en los trayectos a pie entre un lugar y otro de Madrid. No me gusta el transporte público, así que me recorro la ciudad de punta a punta parapetado en mis auriculares con la banda sonora que elijo para cada momento. Esta mañana se me habían acumulado los deberes, pero empecé con el nuevo disco de Ariana Grande, ‘thank u, next’, que no me ha aportado nada con respecto al anterior, ‘Sweetener’. Quizás porque no ha pasado ni un año entre uno y otro y porque la artista me sigue sonando a ya oída.

El fracaso de Mariah Carey

Ariana Grande me cae muy simpática y no le niego el talento ni su gran rango vocal, pero lo que ella canta lo lleva haciendo más de 20 años Mariah Carey, cuyo último trabajo, que ha sido un ‘flop’ de los que hacen historia, pero tiene un sonido mucho más estilizado, una producción más cuidada, a mi entender, y un concepto más homogéneo detrás.

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Aún así, el disco de Ariana es Beethoven, Mozart, Maria Callas al lado de lo nuevo de David Bustamante, un hombre que afirma que «no soy machista, ni feminista, soy persona», un parecer que comparte con su expareja Paula Echevarría, quien incurrió hace unos meses en una confusión conceptual similar. Aunque no quería yo hablar del intelecto del exconcursante de ‘Operación Triunfo’, porque no es filósofo ni sociólogo ni lo pretende, sino de su música.

Dúo con Ana Guerra

‘Héroes en tiempos de guerra’ podría ser el titular de un serial de tarde de Antena 3, pero es una colección de canciones que parecen rescatadas del pasado, aunque están recién horneadas. Bustamante, que siempre ha sido encantador cuando le he tenido que entrevistar, regresa con arreglos que suenan a antiguo, en el peor sentido de la palabra, manierismos a la hora de cantar e incursiones en géneros como la bachata, al lado de Ana Guerra, que ya están demasiado traídos y llevados por artistas que ya los llevan en los gérmenes, como diría Carmen Sevilla. Si a sus fans les gusta, el propósito estará conseguido.

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my album ’thank u, next’ is out now 🖤

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Ni tan mal…

Tras mi jornada laboral, retomé el disco de Ariana Grande donde lo había dejado (no sin antes escuchar un nuevo E-P de Pet Shop Boys, que siguen sonando frescos como principiantes, por suerte para ellos). Y aunque sigo pensando que la cantante no me descubre nada nuevo, al final me ha gustado y todo. Le daré una segunda oportunidad. A Bustamante me temo que no.

Amaia Romero despeja las dudas (pero guarda silencio)

Foto Amaia Romero

El festival Warm Up Estrella de Levante que se celebra el próximo mayo en Murcia es el lugar que ha elegido Amaia Romero para presentar sus nuevas canciones. Una opción que es a la vez una declaración de intenciones. No sabemos si para entonces tendrá su primer disco en la calle ni siquiera si es el inicio de una gira o algo puntual, pero está claro que el camino que ha emprendido no es el habitual para los cantantes salidos de un ‘talent show’.

Un público distinto

Amaia Romero es un verso suelto de ‘Operación Triunfo’. En esa dicotomía entre ser artista ‘mainstream’ o ‘indie’, que es algo que nos sacamos de la manga los que escribimos sobre la cantante, porque ella sigue callada, que es la mejor opción, parece haberse decantado por la segunda. Ya digo que no hay que ser maximalistas ni caer en el topicazo que lo comercial está reñido con la calidad y que lo independiente es sinónimo de auténtico. Además, ambos mundos acaban tocándose y tanto unos y otros aspiran al mismo tipo de éxito, aunque no lo confiesen. La diferencia estriba en el tipo de público al que se pretende llegar. Siempre ha parecido más ‘cool’ el segundo, el que conoce a grupos fuera del circuito y se viste de una determinada manera, que el que se compra los discos de Bustamante.

Alaska saca disco

Es una buena estrategia no dejarse llevar por los cantos de sirena y generar un halo de misterio en torno a uno. Como espectador me aburre ver a un mismo artista repitiendo las mismas cosas una y otra vez en distintos medios durante un par de semanas. Por ejemplo, se avecina un aluvión de entrevistas a Alaska, porque saca disco, y, por lo que he visto en redes, están cocinando reportajes que, por el hecho de solaparse en el tiempo, serán redundantes, aunque, en su caso, no aburridos, porque si algo sabe hacer la cantante de Fangoria es dar titulares.

Aitana Ocaña, ‘influencer’

Amaia Romero está siendo también anómala al no explotar su Instagram ni haberse prestado a hacer ninguna campaña publicitaria, como es el caso de Aitana Ocaña, a quien están convirtiendo en una ‘influencer’ del estilo de Paula Echevarría, pero también arrasa con su música. Una visión inteligente del negocio, porque nunca se sabe cuándo el público puede darte la espalda. Los ídolos actuales son mucho más efímeros que los de hace treinta años, porque entonces se lanzaban menos discos y porque no existían las redes sociales, que fagocitan a los artistas como las serpientes devoran ratoncitos para seguir llevando una vida plácida en un terrario, ajenas a su condición de presas domésticas.

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Igual que la fórmula de la Coca Cola sigue siendo secreta, también las reglas de la vida son inaprensibles. Todo lo que se enseña en las escuelas de marketing, que han proliferado como caracoles en día de lluvia, son conocimientos teóricos que a la hora de ponerlos en práctica pueden ser útiles o no. Por eso, el ‘fansplaining’ tampoco sirve para nada. El estímulo-respuesta no es algo que funcione necesariamente. Más allá de la promoción está el producto y si no es bueno difícilmente perdurará. Y esta tampoco es una verdad incontrovertible. Los últimos discos de artistas ya consagradas como Katy Perry, Miley Cyrus o Mariah Carey, que recibía unas de las mejores críticas de su carrera, han sido un fracaso. Y tenían a su servicio grandes presupuestos para salir triunfantes, pero el público no los quiso. ¿Por qué? Nadie lo sabe.

Mariah Carey, una artista infravalorada por la imagen que da de sí misma

Foto Mariah Carey

Por desgracia las apariencias importan. Y mucho.  Por eso todos intentamos proyectar éxito y dar la mejor imagen de nosotros mismos a través de las redes sociales. Sin embargo, hay gente, como Mariah Carey, que gestiona sus perfiles como si fuera su peor enemiga. Le ocurre lo mismo a Madonna, que siempre fue una experta en el marketing analógico, pero parece muy ‘lost in translation’ en los códigos en los que se manejan los millennials y las generaciones posteriores.

Voy a escribir una obviedad, pero  es necesario dejarlo negro sobre blanco una vez más, porque somos muy proclives al olvido: Mariah Carey es una gran cantante y una excelente compositora, como ha dejado de manifiesto, una vez más, con su último disco, ‘Caution’. Un batacazo comercial que no se corresponde con la calidad del producto, una colección de canciones que fluyen suaves y ligeras, sin sobresaltos ni rellenos. Podremos decir que este ‘flop’ se debe al ‘ageism’, que a partir de cierta edad ya no te ponen en las radios, pero no creo que sea el caso.

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#tbt My first Christmas with Cha Cha 🐶♥️

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Un gesto valiente

La ex de Tommy Mottola, marido a su vez de Thalía,  ha sido ridiculizada muchas veces por sus vestidos ultraceñidos, por sus salidas de tono o por sus ocurrencias de diva. Que a mí me encantan, porque considero que lo hace con humor, pero que no siempre son bien entendidas.  Considero que son estas cuestiones las que impiden que su trabajo se divulgue adecuadamente y se le trate con el crédito que merece.

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No he sido nunca fan de Mariah, pero sé valorar su talento y la admiro mucho más por haber hecho público que padece el síndrome bipolar. En un mundo que estigmatiza las enfermedades mentales, dar un paso así supone una gran ayuda para personas que están en su situación y que necesitan visibilidad. La intérprete de ‘Emotions’, con esos agudos mágicos, que tanto imita Ariana Grande, ha sido tantas veces vilipendiada que hacer un ‘outing’ de estas características es un gesto aún más heroico. 

Navidad con Mariah

Aunque me gustaba más como baladista, cuando daba los primeros pasos en su carrera y yo era un adolescente en busca de autor, Mariah siempre será para mí el espíritu bueno de la Navidad. Una época del año que no me gusta nada, porque siempre se echa de menos a los que no están, pero ella contribuye a que sea mucho más amigable y divertida. Al menos para mí, que siempre estoy esperando a tomar las uvas para pasar página.

Detrás de esa mujer de armas tomar, aparentemente excesiva, estoy seguro de que se esconde alguien muy inteligente y sensible que, lo siento por las que están llegando ahora, ya es historia de la música, cuando aún le quedan muchos capítulos gloriosos por escribir.