Alba Flores, los genes y el trabajo, combinación ganadora


Cuando tu padre, Antonio Flores, te deja una canción grabada que lleva tu nombre, ‘Alba’, que se sabe toda España, tienes la popularidad garantizada desde el momento de nacer. O incluso antes. Como le pasó a su tía, Lolita Flores, que era ya famosa desde que estaba en la barriga de su madre, Lola Flores. Lo que tú hagas después con esa fama heredada, depende de ti. Así como la gestiones irá tu vida. Aunque no soy de los que creo en el causa-efecto, en las generalizaciones ni en el voluntarismo, sí considero que gran parte de lo que le está ocurriendo a Alba Flores es consecuencia de haber sabido tomar las decisiones adecuadas.

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Las plegarias atendidas

Cuando yo era adolescente, soñaba con escribir, aunque no tenía muy claro ni el nivel de mi talento ni los caminos que iba a elegir para poner en práctica esta vocación. De hecho, a día de hoy, superada la barrera de los 40, considero que no he dicho ni de lejos todo lo que algún día acabaré expresando negro sobre blanco. Quién sabe si mirando una cámara o ante un micrófono. Todos fantaseamos con unas metas que en la mayoría de la ocasiones no se cumplen, pero muy pocos hemos dado los pasos adecuados para conseguirlas.

La mayoría hemos aceptado atajos que se han acabado convirtiendo en caminos kilométricos que nos han alejado de lo que habíamos imaginado. A veces para dejarnos en situaciones mucho mejores de las que anhelábamos. Otras, peor. No hay manual de instrucciones. Y en mi caso debo decir que muchas de mis plegarías, como manifestó Santa Teresa de Jesús, no han sido atendidas. Afortunadamente.

El ansia de la juventud

Alba Flores optó por el camino largo, por el poco a poco, por la formación. La paciencia ha sido una de sus virtudes. Eso parece. También tenemos que subrayar que la actriz, con quien comparto cumpleaños, ya que ambos nacimos un 27 de octubre, ella de 1986, y yo del año de la crisis del petróleo, sigue siendo jovencísima. En unos tiempos en que se glorifica y se denosta a partes iguales la juventud, ella está en una edad excelente para seguir aspirando a lo máximo. Y ese tope no somos nosotros quienes debemos fijarlo, sino la nieta de La Faraona, que es quien está dentro de su piel y no nosotros los periodistas que sacamos en ocasiones conclusiones muy equivocadas.

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#LaCasaDePapel PART 3 is happening. Thank you so much. #chikipum #jarana

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Acaba de terminar ‘Vis a vis’ y pronto, espero, la veremos en la nueva temporada de ‘La casa de papel’. Por suerte para el público, los productores y directores están dando salida a su talento, como lo han hecho con otros miembros de su familia a los que les ha costado incluso más que a ella, como su tía Lolita Flores, gran actriz visceral y ahora dama del teatro entre las grandes, pero que tuvo que luchar durante años contra estereotipos y lugares comunes falaces.

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La vida no siempre es justa

Alba Flores es la clara demostración de que el talento tal vez se herede, pero que sin trabajo constante es posible que no se rentabilice. Como en la parábola de los talentos, si no se pelea las cosas no se suele triunfar. Aunque para todo hay excepciones. Conozco muchos vagos y mediocres que tienen un lugar que no les corresponde, pero quién ha dicho que la vida sea justa o proporcional. Seguramente, lo suyo es una combinación ‘win win’, pero tampoco se trata de discernir en estas líneas qué fue antes el huevo o la gallina sino de rendir pleitesía a una persona que la merece.


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