Amaia Romero y el mal Periodismo


A mediados de los 90, cuando empecé a ejercer el Periodismo internet no era una herramienta a mi alcance. Cada artículo que escribía obedecía a una serie de prácticas que parecen haberse perdido en una época en la que hay muchos más medios a nuestra disposición y en la que llegar hasta el epicentro de la realidad es mucho más sencillo.

Como sabe la gente que me lee de manera habitual, soy muy fan de Amaia Romero, más que por su música, de la que hasta el momento tenemos pocas muestras más allá de sus capacidades artísticas y unas cuantas canciones propias, por su actitud vital.

Noticias dañinas

No me puede gustar más que no escuche los cantos de sirena ni se pliegue a lo que otros esperan de ella. Algo que denota una gran autoestima, fuerza y seguridad en sí misma. Todo un ejemplo de empoderamiento en un mundo en el que quien más quien menos sucumbe a un cheque o a los símbolos externos de una fama que es muy promiscua. A las primeras de cambio te puede abandonar por un mejor postor.

Sin embargo, los encargados de narrar la realidad construyen relatos que en nada se corresponden con los hechos y que solo obedecen a la necesidad de conseguir un ‘clickbait’ que es pan para hoy y miseria para mañana. El mal Periodismo está matando a una profesión necesitada de noticias contrastadas, verificadas y honradas.

Ganadora de ‘Operación Triunfo’

Por eso, en nada contribuye publicar artículos afirmando que su fenómeno se desvanece o hacer juicios de valor como que podría sufrir la maldición del ganador de ‘Operación Triunfo’. Y utilizo su ejemplo, que es muy banal, en un mundo en el que ya no sabemos si lo que nos están contando es realidad o ficción, porque me parece muy didáctico para explicar el fenómeno que estamos viviendo en estos años.

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floreta meva!!🌷

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Mala práxis

En realidad que proliferen noticias de estas características sobre Amaia Romero es una anécdota en un océano de ‘fake news’ que nos está convirtiendo en personas desinformadas porque así lo han decidido otros con fines no precisamente altruistas. Creo que es vital recuperar la vieja práctica periodística de levantar los teléfonos para llamar a las discográficas, los mánagers o los promotores de los conciertos para cumplir con unos estándares mínimos de calidad y éticos. Porque sí no, compañeros, llegará un día que no tendremos donde escribir porque nadie nos va a creer.

[LEE MÁS: Amaia Romero, verdades y mentiras sobre una artista de solo 19 años]

Por suerte para ella, la cantante no parece prestar atención a lo que se publica, porque lo que digan los demás está de más, pero hay otros muchos a los que se puede estar dañando con lo que se afirma sobre ellos. Quizás porque son más vanidosos, vulnerables o débiles.

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estoy grabandooo!!!

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Ser responsables para ejercer nuestra profesión es algo tan básico como respirar, pero parece que nos estamos olvidando de ello. Y quizás llegará un día en que no haya vuelta atrás. Restaurar nuestra credibilidad como gremio está en nuestra mano, pero teclear noticias falsas, calumniar o hacer juicios de valor perniciosos no va a contribuir a que así sea.


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