Luke Perry, adiós a la juventud


Nunca vi ‘Sensación de vivir’. Ni siquiera sé cuál era el personaje que interpretaba Luke Perry. Fui más de ‘Melrose Place’, pero tampoco mucho. Así que todo lo que sé del actor lo he leído hoy que ha muerto y estos días de atrás porque le había dado un infarto cerebral y como periodista tenía que estar al tanto de su evolución.

La imagen que tenía del artista, sin embargo, era muy potente, porque en su momento de mayor esplendor me rodeaban carpetas forradas con su imagen e inevitablemente vi algún trozo de la serie creada por Aaron Spelling.

Series que nunca vi

Para mí Luke Perry representaba la juventud, la alegría de vivir, el carpe diem. Porque lo veía en la cara de sus fans y lo escuchaba en las conversaciones que surgían a propósito de la serie que, ya digo, me pasó de largo como ‘Friends’ o ‘Los Soprano’. La vida es así, no se puede abarcar todo.

Hoy he sentido una punzada de tristeza porque estoy en esa edad en la que me desaparece gente o se enferma, a veces sin remedio. Me encuentro en una coyuntura en la que cada día es muy valioso y no puedo desperdiciarlo. Soy mucho más consciente de las cosas y tanbién más sensible. Frágil y fuerte al mismo tiempo.

Un ‘flash-back’ vital

Por eso cuando llega la muerte de alguien de forma prematura, como ha sido este caso, me aferro más a las cosas y estoy menos dispuesto a dejarlas partir. A la vez que acepto la derrota, las ausencias y que quien no quiere estar no está. Antes de que Marie Kondo existiera, ya hacía hueco en mis armarios emocionales para que la vida siguiera fluyendo.

Hoy toda una generación llora no al Luke Perry que se ha ido sino al que queda en su memoria. Así que han hecho un enorme ‘flash-back.’ Han recuperado vivencias que tal vez estaban ya descatalogadas, personas que creían olvidadas y situaciones quién sabe si superadas. La suerte, además, es que los artistas nos dejan grandes vestigios no solo en nuestra mente sino en los documentos audiovisuales que podemos revisitar siempre que nos apetece.

Marcaron a una generación

Cada vez que se va un Luke Perry o una Carrie Fisher, que también nos dejó de manera inesperada hace un par de años y que tanto significó para los que crecieron al ritmo de ‘La guerra de las galaxias’, renacemos nosotros porque volvemos a ser conscientes tenemos la suerte de estar vivos. Y si no tan lozanos, sí con el ansia de la juventud, con las ganas de seguir aquí. Para reír o para llorar. Porque todavía puede pasar de todo…


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *